A partir del año 2010 inicia un proceso de implementación de infraestructura ciclista como modo alternativo de transporte en México. Lo anterior derivado de altos índices de congestión (Imagen 1), en las principales ciudades del país, indicador que mide el porcentaje de tiempo de traslado adicional comparado con realizarlo en condiciones óptimas de circulación. Este indicador demuestra el fracaso de políticas públicas encaminadas a invertir únicamente en la infraestructura vial como solución al problema de movilidad urbana.

 Imagen 1. Índice de congestión, Tom Tom

 

Fuente: Plan Estratégico de Movilidad 2019, CDMX

El primer proyecto ciclista de gran impacto para la CDMX y para México; fue la implementación del sistema Ecobici (Febrero 2010); antecedido por eventos temporales que promovían este modo de transporte. Fue el primer sistema de bicicletas compartidas en América Latina, y consolido a la ciudad como pionera en la materia de movilidad No motorizada. Desde su implementación hasta ahora ha mantenido un crecimiento constante, duplicando sus capacidades de forma anual, tanto en número de ciclo estaciones como en número de bicicletas. Ver grafico 1.

Gráfico 1. Evolución de capacidad del sistema ECOBICI

Fuente: Elaboración propia con datos del sistema ECOBICI

De forma paralela la ciudad de México ha desarrollado un plan de construcción de infraestructura ciclista, en donde se fueron creando las bases y lineamientos para el diseño que mejor se adapta a la ciudad.  Del año 2010 al año 2018 se construyeron en promedio 20 kilómetros de infraestructura ciclista por año. A partir del 2018 el volumen de construcción se duplico con la meta de que en el año 2024 se tenga una red de 600 kilómetros de infraestructura ciclista en la ciudad.

Durante este decenio se han desarrollado aliados en el sector publico como privado, aliados con especialidad y vocación en la construcción de infraestructura ciclista. Desde proyectistas, constructoras, fabricantes de materiales y dispositivos viales. Este desarrollo hace alcanzable las metas definidas por el gobierno de la ciudad de México. Además de tener metodologías para la socialización de los proyectos y evitar oposición vecinal o de otros agentes interesados como comerciantes o automovilistas.

Es de resaltar el diseño técnico, siempre basados en la “Guía de Infraestructura Ciclista CDMX”; publicada en el año 2016. Documento en el que en ocasiones no se encuentran las respuestas para las condiciones particulares de algunos segmentos viales tan heterogéneos que forman parte de la gran urbe mexicana. Pero que se solventa con la experiencia y criterios de todos los actores que conforman parte de la solución. Pongo como ejemplo la solución adoptada sobre Av. Manuel Salazar en la alcaldía Azcapotzalco, donde las condiciones particulares obligaban a crear infraestructura ciclista conviviendo con estacionamiento en batería; por lo que so opto por un semi-confinamiento, especificando elemento de confinamiento bajo, llamado “vialeton”. Esta solución permite delimitar la franja ciclista en su trayectoria natural y mantener la franja de estacionamiento en batería sin comprometer la seguridad de los ciclistas.

El trabajo continuo en construcción de infraestructura ciclista de la CDMX, ha consolidado un equipo de expertos proyectistas, constructores y proveedores de elementos viales; que le permiten posicionarse en América Latina como una ciudad a la vanguardia en garantizar la infraestructura sea de calidad y con los más altos estándares de seguridad vial.

Imagen 2. Franja ciclista semiconfinada. Azcapotzalco CDMX